lunes, 8 de septiembre de 2014

IV Carrera Popular Villa de Ocaña

El sábado, y después de casi cinco meses y medio sin hacerlo, volví a colocarme en un arco de salida. Como no podía ser de otra manera, para mi vuelta a la competición, escogí el mejor sitio posible, o sea, mi pueblo, Ocaña. Como ya expliqué en anteriores entradas, este año se había seleccionado a Ocaña como sede de la última prueba de un mini-circuito de carreras populares que ha organizado la Diputación de Toledo y que se han celebrado en diversas localidades de la provincia a lo largo de todo el verano. Así que, en la medida de lo que la preparación de la Maratón de Castellón me lo permitiese, intentaría estar allí. Después de venir de una semana de competición, esa semana era de carga, así que no tendría más remedio que competir con las piernas cansadas, pero bueno la carrera era corta, así que tampoco importaba mucho y me serviría como sesión de calidad al igual que como test para evaluar si había asimilado todo el trabajo de velocidad que he venido haciendo durante la fase base.

La tarde se presentaba nublada y algo ventosa, pero con sensación de bochorno y con temperaturas que rondaban los 30ºC. A priori, podría haber sido peor, dado que a primeros de semana anunciaban temperaturas en torno a los 35ºC, así que, casi que la mayoría de los participantes, agradecimos que las previsiones meteorológicas hubiesen fallado. Aún así hacía calor, bastante calor, al menos para mi y además para competir, dado que yo el calor corriendo lo llevo fatal, pero no quedaba otra.


La plaza de Ocaña lucía así de bonita y a falta de 45' para que diese comienzo la prueba absoluta me dispuse a calentar. Durante los 15' que duró el mismo, ya me doy cuenta de que la carrera va a ser dura. Si a 7:00/km que he calentado, he sudado de lo lindo y he necesitado beber bastante agua para reponerme, con los ritmos que pretendo llevar durante la prueba será bastante peor, pero bueno, si toca sufrir, se sufrirá, es lo que me repito interiomente una y otra vez.

Visita obligada al baño, antes de colocarme en la salida y foto de rigor, esta vez con una amiga a la que "engañé" para que se apuntase conmigo, pese a que luego cada una iría a su ritmo.


Al final decido llevar encima una botella de agua, por si las moscas, y menos mal, porque de lo contrario... Nos colocamos juntas en el arco de salida, y nos deseamos suerte, que con la que esta "cayendo" la vamos a necesitar. Desde megafonía anuncian que falta un minuto para que den la salida. Estoy nerviosa y eso se refleja en mis pulsaciones. Ya estoy a más de 120 ppm y eso que aún no hemos empezado a correr. Escucho el silbato de la salida y me pongo en marcha: "Que sea lo que tenga que ser", me digo a mi misma. Una marea de corredores atraviesa el arco de la Plaza y sube por la Calle Mayor. Comienzo a escuchar voces conocidas que me animan, pero yo ya voy a lo mío. Intento colocarme en un ritmo cómodo que no haga que mis ppm suban demasiado. Completo el primer kilómetro en 4:33 y con las ppm aún sin llegar a 170. Pienso que quizás me he pasado un poco de ritmo y me temo que al final lo acabaré pagando, pero lo hecho, hecho está y ya no hay marcha atrás. El segundo kilómetro sale al mismo ritmo. De momento voy bien, las ppm han subido un poco, pero aún no he visto un pico que me preocupe en exceso. Aún así, decido conservar un poco en el tercer kilómetro y éste sale en 4:40. Éste es el ritmo en el que debía haber comenzado, pero bueno, ya no puedo hacer nada, excepto hacer una carrera lo más digna posible. En todo este tiempo me he ido percatando de que delante de mi, a menos de 1' calculado así a ojo, va una chica. "Ojo que ya no vas primera", me digo, pero aún así decido seguir conservando y completo el cuarto kilómetro en 4:44. A todo esto ya hemos completado la primera de las dos vueltas de aproximadamente 3,600 km de las que constaba la prueba y es ahí cuando me doy cuenta de lo dura que se me va a hacer la segunda. Al paso por control mi hermana me dice que llevo una delante y que me saca 40". 


Quedan poco más de 3 kilómetros, así que ya veo imposible cogerla, puesto que tendría que irle recuperando casi 15" por vuelta y ése es un ritmo impensable para mi y menos en las condiciones en las que ya me encuentro, o sea en 180 ppm. Comienzo a sufrir un poco, tengo sed, y bebo agua, pero eso no calma la sensación de sequedad que llevo en la boca. Aún así, intento mantener el ritmo que llevo hasta ahora y completo el quinto y el sexto kilómetro en 4:41 y 4:42 respectivamente. Escucho el lap del kilómetro 6 y voy cansada.



Las ppm ya no bajan de 179, ni aunque baje el ritmo, estoy empezando a pasarlo un poco mal. De repente escucho voces que me animan, que dicen que no me venga abajo, que voy segunda y que lo estoy haciendo muy bien. Eso me da fuerzas para seguir empujando un poco más y el séptimo kilómetro sale en 4:49, sin duda el más lento. Las ppm disparadas, pero escuchar el pitido del lap hace que de dentro de mi salga una fuerza extraña. Dejo de mirar el reloj y comienzo a acelerar. Mis piernas aún están muy frescas pero mis ppm no acompañan. Aún así decido echar el resto, escucho gritar a la gente: "Vamos July, vamos campeona". La meta está cerca así que ya hay que darlo todo. Cruzo el arco esprintando y adelanto a dos corredores. El ritmo de esos 300 últimos metros ha sido 4:05/km y las ppm se colocan en 183, pero ya he terminado.




Paro el reloj y cojo una bebida isotónica que me dan al llegar a meta y me la bebo casi al instante, estaba sedienta. Saludos obligados y me voy a buscar a mi madre, que ha sido espectadora por primera vez de una de mis carreras, y le doy un abrazo. Me pregunta que qué tal y le digo que bien y me felicita porque sé que, pese a que no he podido ser la ganadora absoluta de esta edición, sino la segunda clasificada, en el fondo, se siente orgullosa de mi. 
Escucho que me llaman para una foto de grupo y decido ir, puesto que sería la última que me hiciese como socia del C.D.E.Atletismo Ocañense. Y ahí queda. En la foto al final sale mucha más gente que tampoco es del club, pero que ha participado en la prueba.


Y sí he dicho bien, ésta es la última foto de grupo que me hago vistiendo la camiseta azul del club. Aunque no ha sido la única razón que me ha llevado a tomar la decisión de abandonar el club de atletismo al que pertenezco desde finales de 2012, el detonante de esto fue la poca consideración que han tenido ciertos miembros del mismo, y mucho de ellos pertenecientes a la junta directiva, a la hora de expresar su malestar general porque se les vinculase con la organización de esta prueba, pese a que se lo iban a dar todo hecho, tanto por parte de la Diputación, como por parte de la empresa que gestionaba el evento, Correr y Correr Toledo, incluso llegando a pedir a mi hermana que se cambiasen las bases de la prueba para que el nombre del Club no apareciese en las mismas, alegando que nadie les había pedido su opinión ni sobre la celebración de la prueba, ni sobre la elección del circuito, cuando desde el mes de Mayo, fecha en la que se da a conocer que Ocaña será sede de esta prueba, mi hermana, como Coordinadora General de Deportes del Ayuntamiento de Ocaña les había pedido su colaboración. Lo más gracioso del tema es que justo un día antes de la carrera, el propio presidente del club llama a mi hermana por teléfono para decirle que quiere colocar en la tribuna donde se hará entrega de los trofeos, dos pancartas de publicidad de los principales patrocinadores del club, porque ahora en Octubre toca pedir dinero de nuevo y así no le pondrán ninguna pega. Pero en qué quedamos, no os desvinculabáis por completo de la carrera y ahora sí que queréis dar publicidad a los patrocinadores???. Esto ya me parece el colmo, así que como desde hace algunos meses, había tenido algún que otro encontronazo con algunos miembros del mismo, decido que esto ya es la gota que colma el vaso. Por éste y otros motivos decido no renovar en Diciembre y así se lo he comunicado a la cúpula directiva del club. Hay cosas que no me parecen ni justas, ni lógicas, y eso es lo que me motiva a dar este paso. La del sábado fue mi última carrera con la camiseta azul del club. Por razones obvias, en las carreras que decida hacer de aquí a Castellón, en la que correré como independiente, he de probar la nueva equipación, para evitar sorpresas el día de la Maratón. Así que el sábado se cerró una etapa como corredora y comenzó otra nueva. Esta vez sin que nadie me diga lo que tengo que hacer ni lo que me tengo que poner para correr. He de decir que, en estos casi dos años como socia del mismo, no he disputado ni una sola carrera sin esa camiseta. También he colaborado activamente en la organización de las dos San Silvestres, la de 2012 y la de 2013. Tanto es así que en la pasada edición, a 15' de dar la salida de la prueba, aún no me había cambiado y seguía en la mesa de control entregando los dorsales de la prueba absoluta junto a otro compañero. Mientras que la mayoría, ya llevaban un buen rato cambiados, con el dorsal puesto y calentando,este compañero y yo tuvimos que correr sin calentar, dado que casi ni llegamos a tiempo a colocarnos en el arco de salida antes de que dieran la misma. También he de decir que, gracias a mi participación y al buen papel que hice en el Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real-Trofeo Diputación 2013, este año se nos otorgaba un galardón al mérito deportivo por haber participado en casi todas las pruebas del circuito (yo en 12 de 16, la que más hizo de los tres que lo terminamos) teniendo en cuenta la paliza de viajes que nos hacíamos para cubrir las distancias geográficas que separaban la mayoría de las sedes donde se celebraban las pruebas del circuito de nuestra localidad (no menos de 90 kilómetros y en algunos casos hasta 170). El día que se entregaba dicho premio, ningún miembro del club se desplazó a la localidad de Socuéllamos conmigo para recoger el galardón, porque según ellos nadie podía, siendo viernes por la noche, y que la mayoría no trabaja ya a esas horas. Me tocó ir sola y, puesto que yo iba también a recoger mi cheque de 50 euros como sexta clasificada Veterana "A", la junta directiva entendía que no iba a propósito a por ese galardón, y, alegando la mala situación económica del club, ni siquiera se ofrecen a cubrirme, aunque sea en parte, los gastos de desplazamiento hasta Socuéllamos (todo un "detalle" por su parte), sobre todo teniendo en cuenta los 280 kilómetros que me tocó hacerme con el coche para recoger el dichoso trofeo. Y lo mejor del caso es que a los dos días ya le corría al presidente mucha prisa que le acercase el galardón a Ocaña para llevarlo a la ITV de la localidad, que es el primer patrocinador del club y quedar así genial con éste, que es el que más apoyo económico le ofrece al club, cuando él no había movido ni un solo dedo para recoger dicho galardón. 
Como podéis ver, no me han faltado razones para tomar esta decisión, sino que más bien me sobraban unas pocas. No me considero una atleta de excepción, pero sí soy generosa y altruista y no he dudado en colaborar siempre que ellos me lo ha pedido. Así que, creo que en este sentido, el club pierde una gran socia. Lo malo de todo esto es que, cuando se den cuenta, ya será demasiado tarde, así que allá ellos. No obstante en el club me dejo compañeros que sí que lo han sido de verdad y de los que me llevo muy buenos recuerdos y con eso es con lo que me quedo de esta etapa que terminó el sábado pasado. A partir de ahora toca competir como independiente y buscar nueva equipación y menudo dilema tengo ahora, porque con lo especial que soy yo, hasta que dé con una que me guste... XD.

Volviendo a la carrera, o más bien a la entrega de trofeos. Al final fuí la segunda de la general absoluta, pero la primera Veterana "A", porque la chica que ganó la prueba era Senior. Felicito desde aquí a mi amiga que fue cuarta de la general y segunda Senior, consiguiendo así su primer trofeo corriendo.



Además, y dada la acumulación de premios, consigo también ser la primera y única clasificada Local, puesto que fui la única del pueblo en correr. Así que, obviamente de este podio, mejor no adjuntar fotos, jejeje... La rabia que me da es que, con la cantidad de chicas que veo corriendo por aquí, luego no se inscriban a las pruebas. Les dará vergüenza, será miedo al ridículo, o simplemente es que son algo "raritas"???. La verdad es que no me lo explico.

De la carrera y la organización decir que, todo fue de 10. El circuito era prácticamente llano y había bastante gente animando en las calles. Buena bolsa del corredor con camiseta técnica (que me queda grande como siempre), revista deportiva, pieza de fruta y bebida isotónica. El único "error" es que en todos los tiempos hay un desfase de unos 30" a nuestro favor, o sea que se le debió de ir la mano al que llevaba el control de los chips. Pese a todo, era una fecha muy mala para correr, fiestas patronales y muchas carreras que se celebraban simultáneamente en la zona, así que la disputamos sólo 70 participantes, o sea que estuvimos como en familia.

Al final no pude ganar, como en las dos pasadas ediciones. Y también podría haber hecho una mejor carrera, en cuanto a marca, si hubiese elegido una estrategia distinta. Pero ya no vale la pena darle muchas más vueltas, porque lo hecho hecho está y ya no se puede retroceder para tratar de enmendar los errores cometidos, sino tratar de sacar conclusiones positivas e intentar evitar recaer en lo mismo en posteriores ocasiones.

No obstante, estoy contenta porque desde Diciembre del año pasado no era capaz de correr tan "rápido". En las otras dos carreras que había disputado este año en Marzo, los ritmos fueron bastante peores y luego vino la lesión y con ello la vuelta a empezar otra vez desde el principio. Por eso estoy muy satisfecha, no tanto por lo que conseguí el sábado, sino porque la carrera me sirvió para darme cuenta de lo bien que he asimilado las sesiones de calidad de la fase base y del buen estado de forma en el que me encuentro y que, ojalá pueda mantener hasta Diciembre, donde espero poder mantener la cara de felicidad que se me quedó después de la carrera del sábado. Una nueva etapa, una nueva equipación, pero la misma ilusión, y que no me falte jamás...



domingo, 31 de agosto de 2014

Hasta la vista, fase base

Fin de la fase base de la preparación de la Maratón de Castellón. Este último mesociclo ha sido de 2+1 (o sea, 2 semanas de trabajo fuerte y otra, ésta última de recuperación. Con el largo de 1h15' a ritmo aeróbico extensivo, que he realizado hace tan sólo unas horas, le he puesto la "guinda" a este "pastel" que ha durado once semanas y que no ha sido más que un "aperitivo" de lo que me espera de aquí al domingo 7 de Diciembre, día en el que tendrá lugar la prueba.

El volumen de kilometraje semanal ha sido el siguiente:

- Semana 1 (choque) : 71,2 kilómetros

- Semana 2 (carga) : 64,1 kilómetros

- Semana 3 (recuperación) : 34,2 kilómetros

Salen un total de 169,5 kilómetros, y teniendo en cuenta que este mesociclo ha tenido una semana menos que los anteriores, se puede deducir que ha sido intenso, por lo que ha sido el que se me ha hecho más duro de los tres, pese a haber sido el más corto.
Para explicar un poco lo que han sido estas tres semanas, en las que ha habido muchas novedades, y no sólo en los entrenamientos, voy a empezar desde el principio, espero no dejarme ninguna:

Semana 9 de preparación y primera de este tercer mesociclo: Cuando Josep me pasa el planning semanal y veo en la cabecera de la tabla Excel "Semana de choque", suelo echarme a temblar, dado que eso significa un volumen alto de kilómetros, y, por tanto, más entrenamiento con la sensación de piernas cansadas. A priori, la sesión que más me asustaba era el largo del domingo (2 horas de entrenamiento, con tres intervalos de 15' a ritmo de Maratón), dado que desde que empecé a correr, jamás había superado la 1h45`corriendo sin parar, pero al final resultó ser más dura a nivel mental que a nivel físico, sobre todo los últimos 15', supongo que fue lo que me costó superar esa barrera psicológica que suponía para mi hacer mi entrenamiento más largo hasta la fecha. De esta semana destacar también las otras dos sesiones de calidad: el Tempo del martes y las series de 1000 m. del viernes. Esto supuso la vuelta a sentir el ácido láctico corriendo por mis venas, que no es muy agradable que digamos, pero que al final compensa por los beneficios que conlleva.

Semana 10 de preparación y segunda de este tercer mesociclo: Leo la cabecera de la tabla Excel y veo que ésta es "Semana de carga". Pienso interiomente : "Bien, seguro que se me hace menos dura que la anterior, que al final no fue para tanto". Pero me equivoco de lleno. Hasta la fecha, ésta ha sido una de las semanas más duras de las que recuerdo desde que empecé a correr. La semana empezó con la gran sorpresa de recibir por fin el nuevo "juguetito" que había adquirido: El Garmin FR620. Decidí darme un pequeño capricho, puesto que al final este año me he vuelto a quedar sin vacaciones (por cuarto año consecutivo), así que dije que, ya que no iba a tener gastos en ese sentido, por lo menos, me iba a dar el lujo de renovar el GPS, puesto que hasta entonces tenía el FR110, que es el más básico de la gama y no permite programar sesiones de entrenamiento, y la verdad, es que ya estaba un poco harta de ir todo el rato pendiente de darle al lap en los entrenamientos, cada vez que tocaba un cambio de ritmo o una recuperación.


La verdad es que el reloj es una pasada, completo hasta decir basta. Por darte te da hasta los datos de cadencia (sin necesidad de llevar podómetro), la oscilación vertical y el tiempo de contacto del pie con el suelo. Sólo necesitas llevar el accesorio HRM que es parecido al que incorpora la banda pectoral normal, pero mucho más completa. El miércoles tocaba salir a estrenarlo al exterior (dado que el martes lo estrené en casa, haciendo CFG y bici elíptica). Primera metedura de pata de la semana: Me programo la sesión 50' rodaje + 10x100m R100m. No me doy cuenta de que el ritmo que me aparece en pantalla es el ritmo medio de la sesión (no el del lap). Conclusión, el rodaje sale más rápido de lo normal. Segunda metedura de pata, en los 10x100m R100m, ya voy con la presión de que he hecho algo mal en el rodaje. Resultado, en la primera recupación creo que tengo que seguir rápido, luego me doy cuenta de que no, intento rectificar, pero como era de 100 m, no me da tiempo. Al final salen 9 intervalos en vez de 10. Me voy a casa con un cabreo monumental: "Tanta tecnología para una persona tan torpe como yo, grrrr...!!!". Menos mal que al rato se me pasa y queda en anécdota, pero menudo estreno le dí al FR620, como para olvidarlo.
A todo esto el martes hice mi primer CFG. Hasta la fecha sólo había hecho CFI, así que tocaba empezar a trabajar también el tren superior. Resultado: casi tres días seguidos con unas agujetas mortales en dorsales, hombros, pecho, bíceps, tríceps...Pufff, lo que me faltaba y estábamos sólo a mediados de semana. Sesión de calidad del viernes: Series de 1500 m., mis "favoritas", jejeje, y a las 6:20 de la mañana...Creo que está todo dicho, y sí, lo habéis adivinado se me hicieron durillas. Aún así salieron, pero ese día tuve lactato por mi cuerpo para dar y regalar, así que acabar de trabajar y poder llegar a casa fue para mi una liberación, sobre todo teniendo en cuenta que llevaba cuatro días seguidos a una media de 13 horas de trabajo al día, con lo cuál el cansancio que arrastraba de toda la semana era mortal.
La semana concluyó el domingo con un largo de 2h30' a ritmo muy suave. He de decir que, aunque a priori era la sesión que más me asustaba, por la duración de la misma, al final no fue para tanto, al menos no a nivel físico. Esa sesión, aparte de para reforzar y mucho el aspecto mental, me sirvió para otras dos cosas: la primera para probar por primera vez un gel energético (que por cierto, que malos que están), y para estrenar mis nuevas zapatillas de entrenamiento, las Saucony Ride 6:


La verdad es que me sorprendieron gratamente. Tenía pensado correr la Maratón con unas Mizuno Rider 15, que tengo sin estrenar y guardadas especialmente para la ocasión, pero me temo que les han salido unas rivales muy fuertes, así que será cuestión de probar ambas en las sesiones largas de la fase específica, y, de acuerdo a cómo respondan unas y otras, tomar la decisión final.

Semana 11 de la preparación y tercera y última de este mesociclo. Y como no podía ser de otra manera, semana en la que ha tocado recuperar y cargar baterías de cara a la fase específica que comienza este mismo lunes. De esta semana lo único que resalto es el calor que he pasado en el largo de 1h15' de esta tarde, lo que ha hecho que las ppm se me disparasen. No obstante, he salido a propósito a las 19 horas, más o menos, porque es la hora a la que se disputa la carrera en la que participo el sábado que viene y quería experimentar las sensaciones de correr a 32ºC, para saber cómo he de afrontar la prueba en el caso de que la meteorología del sábado que viene sea similar a la de hoy. Y mucho me temo que así será, con lo cuál habrá que sacrificar un poco el ritmo a favor de las buenas sensaciones. Se trata de competir, pero de no morir en el intento.

Mañana descanso, creo que me lo merezco. Y el lunes vuelta a la carga y comienzo de la fase específica. Ya he visto el planning de la semana que viene y la cosa "pinta" bastante bien. Muchos cambios respecto a la fase base y con el plato fuerte de mi vuelta a la competición el sábado, después de casi cinco meses y medio sin disputar ninguna carrera, así que no estoy nerviosa, sino lo siguiente.

A ver si con un poco de suerte, mi próxima entrada es para hacer la crónica de una gran carrera. Cruzaremos los dedos...

domingo, 10 de agosto de 2014

Un paso más hacia Castellón

Ayer terminé con el segundo mesociclo de la preparación de la Maratón de Castellón. Así que hoy he aprovechado mi día libre en todos los sentidos ( ni trabajo ni entrenamiento), para ponerme un poco al día con el blog, que, por falta de tiempo, lo tengo algo abandonado. En esta ocasión han salido un total de 213,4 kilómetros, quedando repartidos de la siguiente manera:

- Semana 1 (carga): 53,6 kilómetros

- Semana 2 (carga): 56,5 kilómetros

- Semana 3 (choque): 61,9 kilómetros

- Semana 4 (recuperación): 41,4 kilómetros

De las sesiones poco que destacar, pero sí dejar claro que la mayoría de esos kilómetros (en torno al 80%), han sido en aeróbico extensivo, o sea, a ritmos más bajos que a los que correría una Maratón (en el supuesto caso de poder hacerlo ahora mismo).

Lo mejor de todo esto, es que, pese a llevar ocho semanas de preparación, con unos 6 días de entrenamiento a la semana (más o menos), me encuentro fenomenal, y para nada se me está haciendo pesada, pese al calor del verano. No sé si será porque la mayoría de las veces madrugo bastante para entrenar, con lo que esquivo el calor y hago la sesión mucho más llevadera, o si es que empiezo a asimilar lo de entrenar casi todos los días de la semana. Lo cierto es que la estoy disfrutando al máximo, al menos lo que llevo de ella, con lo que se están cumpliendo los objetivos que me marqué cuando formalicé mi inscripción, y es que estoy viviendo la Maratón desde el día 1 y ojalá pueda contar lo mismo de aquí al día de la carrera.

En esta entrada quiero resaltar algo que he venido observando estas semanas, y es que creo estar ganando, tanto fuerza física como mental. Me explico mejor: Lo de la fuerza física pues era de esperar. No sé si será el efecto placebo o qué, pero lo cierto es que desde que empecé a trabajar la fuerza con ejercicios específicos (tipo sentadillas, tijeras, steps, etc...) me noto las piernas bastante más ligeras a la hora de correr, sobre todo en las sesiones de calidad y en los largos de los fines de semana, en las que ya no termino con esa sensación de piernas pesadas de hace unos cuantos meses. Además creo que estoy empezando a verme más músculo en esa zona, y bastante más tonificado, aunque no sé si esto último será más bien producto de mi vanidad femenina que de otra cosa. 
En cuanto a lo de la fuerza mental, pues también creo que se ha visto reforzada estas últimas semanas. Sobre todo los días en los que me toca levantarme a las 6 de la mañana y ponerme a correr a las 6:30, y teniendo en cuenta que a veces las sesiones no son rodajes a secas, sino que toca hacer una de las de calidad de la semana. Y lo que yo creía que sería casi imposible de hacer, empezando a correr de noche y recién levantada, no me está costando tanto, y los entrenamientos salen bastante decentes, así que creo que esto es producto de la ganancia de fuerza mental y confianza en mi misma, o de que, como dice algún amigo mío, soy una "friki" de esto y ya con tal de entrenar, salgo a la hora que haga falta.
Bueno, bromas aparte, lo cierto es que me encuentro muy bien, tanto a nivel físico, como a nivel mental, pese a que según se va acercando la fecha, me empiezan a entrar las dudas típicas, y supongo que éste es sólo el principio, pero bueno, ya sabía a lo que me exponía cuando formalicé la inscripción.

Por último quiero felicitar desde aquí a mi pueblo, y en especial a mi hermana pequeña, que, como coordinadora de deportes del mismo, ha trabajado mucho porque así fuera, y ha conseguido que Ocaña sea la sede de la última carrera del circuito de la Diputación Provincial de Toledo 2014. Es el primer año que hacen un circuito de estas características, y espero que éste sea sólo el comienzo de muchos más, así como que amplíen el número de carreras y la distancia de las mismas, puesto que en el de este año sólo las hay de 10K o de distancias inferiores. 


Decir que he tenido la gran suerte de ser la ganadora absoluta femenina de las pasadas ediciones de esta carrera, y que, si nada me lo impide, el 6 de Septiembre estaré de nuevo allí. Este año el circuito variará respecto a otras veces y estará más complicado subir al cajón, pero bueno, siempre me quedará el consuelo de optar a los trofeos locales, en los que no lo tengo tan difícil... XD
Pues poco más que añadir, salvo animaros a todos los que leéis el blog y os pille cerca a que os animéis a participar, que os vamos a recibir con los brazos abiertos.

Y hasta que llegue esta fecha a seguir con la planificación, sin prisa, pero sin pausa, y a disfrutar de cada entrenamiento como hasta ahora, que el 7 de Diciembre está cada vez más cerca y Castellón me espera...


jueves, 17 de julio de 2014

La fuerza mental, mi asignatura pendiente

El domingo pasado concluí el primer mesociclo de la preparación para la Maratón de Castellón. Salvo los madrugones para entrenar algunos días, he de decir que estoy bastante contenta con cómo me ha ido, no sólo a nivel de cardio, sino por las excelentes sensaciones.

El lunes comencé la primera semana del segundo mesociclo. Como viene siendo habitual, ésta es una semana de carga, y, aunque me pilla justo después de una semana de recuperación, en la que he conseguido recargar tanto la batería física como la batería mental, he de decir que en los últimos días me han venido a la mente ciertas dudas o temores, que supongo que serán normales para alguien que, como yo, se enfrenta por primera vez a una prueba de semejantes características.
Me explico mejor: Lo cierto es que tengo la total certeza de que, a nivel físico, estoy haciendo una preparación perfecta, y tengo claro que, si las lesiones me respetan, llegaré muy fuerte al día D. Lo que no tengo tan claro es si mi mente está entrenando tan bien como mi cuerpo, es decir, si seré capaz ese día de afrontar mentalmente una prueba de semejantes características.

Esta duda viene motivada, en parte, porque, desde niña siempre he confiado bastante poco en mi misma y en mis posibilidades de conseguir grandes cosas. Y también en mi propia experiencia en carreras en las que la mente me ha jugado muy malas pasadas y la experiencia en las mismas ha sido nefasta.
Ojalá pudiera decir que he disfrutado todas y cada una de las pruebas que he disputado, pero lo cierto es que no. Mi último recuerdo desagradable no queda muy lejos: XVII Media Maratón Ciudad de Alcázar- Memorial Mariano Rivas Rojano. La prueba formaba parte del Circuito de Carreras Populares de Ciudad Real-Trofeo Diputación Provincial 2013, en el que participé el año pasado y en el que conseguí una nada despreciable sexta posición de la categoría Veteranas A, pese a haber participado sólo en 12 de las 16 pruebas de las que consta el Circuito. A priori era una Media fácil: circuito llano,primeros de Octubre como fecha ideal para correr (sin demasiado frío ni demasiado calor) y una preparación que auguraba mejorar bastante mi mmp en esta distancia. Me encontraba fuerte a nivel físico y preparada de nuevo para volver a subir de nuevo al podio alcazareño. Lo malo es que mis compañeros de club, que habitualmente se incribian conmigo a todas las pruebas, en esta ocasión habían optado por participar en otra carrera, así que me tocaría ir sola. Cuando quedaban dos semanas para disputar la prueba, me llevé la grata sorpresa de que no me tocaría pegarme el viaje hasta Alcázar en solitario, puesto que un amigo mío había decidido participar en la misma. La cosa pintaba muy bien, y el plan era perfecto: iba a volar en Alcázar, pero a última hora sucedió algo inesperado. Mi amigo y único acompañante me comunica dos días antes de la carrera que no podrá acompañarme, que le ha surgido un imprevisto ese fin de semana y que le va a ser imposible correr el domingo en Alcázar. Y creo que ése fue el detonante de la catástrofe de carrera que hice el 6 de Octubre. Ya no me apetecía ni correr, aún así me pegué el viaje de 100 kilómetros hasta allí sola y decidí que ese día saldría una gran carrera y metí la pata hasta el fondo. Quería demostrarme a mi misma y al resto del mundo que era la mejor y conseguí hacer un ridículo espantoso. Salí a un ritmo más rápido del que había entrenado y preparado la prueba y, a partir del kilómetro 12 las sensaciones comenzaron a ser horrorosas. Me había equivocado de lleno en la estrategia de carrera, pero ya había que aguantar hasta el final, como fuese. Así que intenté reponerme un poco y seguir corriendo. Pero en el kilómetro 16 volví a "pinchar", y esta vez, sí que  no hubo manera de reponerme. Las ppm iban por encima de 190 y las sensaciones eran horribles, tanto que en los últimos kilómetros me tocó bajar el ritmo hasta 30"/km para poder acabar la prueba, aunque lo que de verdad quería era pararme, quitarme el chip y dejar de correr. Para colmo en el kilómetro 20 vi como me pasaba una de mis grandes rivales del circuito, intenté seguirla pero me fue imposible. En ese momento me di cuenta de que el podio se me acababa de escapar por imbécil, no sé de dónde saqué las fuerzas para continuar y cruzar el arco de meta.

La foto de mi llegada lo dice todo: Malestar físico y mental, pero sobre todo decepción conmigo misma, por no haber corrido como debía haberlo hecho.




No mejoré mi mmp, y lo peor de todo fue mirar la clasificación general y ver como la tercera posición se me había escapado por tan sólo 54", o más bien por mi mala cabeza. 

Tardé mucho tiempo en recuperarme de esa carrera y no sólo a nivel físico, sino a nivel mental. Creo que supe que había superado lo que pasó ese día cuando volví a enfrentarme a una distancia similar, un mes y medio más tarde, esta vez con bastantes mejores sensaciones.

Lo que me enseño esa carrera es que no sólo se corre con las piernas, sino también con la cabeza. Uno de mis grandes retos el 7 de Diciembre es mantenerme firme en mis propósitos, y salir a correr incluso más lenta de lo que estime que esté preparada. No voy a ganar nada si salgo más rápida y lo que puedo perder es bastante. 
Sólo espero que estas 25 semanas de preparación y el recordar malas experiencias como ésta sirvan como el mejor de los aprendizajes. Hay mucho en juego...

Por último, quiero dar las gracias a Jose Manuel, lector habitual de mi blog (gracias a Josep), que en su último comentario me hizo llegar el enlace de un vídeo muy chulo y que me ha encantado. Lo cierto es que lo he visto unas cuantas veces, porque creo que la protagonista del vídeo y yo, tenemos un sueño en común. Lo comparto por si algun@ de vosotros aún no lo ha visto y le apetece hacerlo.




Sólo espero que después del 7 de Diciembre, Cristina Mitre y yo tengamos algo más en común. Aunque lo cierto es que con hacerlo la mitad de bien que ella me daría por satisfecha. 

Y me quedo con una frase del vídeo que me ha encantado y que dice algo así como : "Debes darte la oportunidad a ti misma de demostrarte que eres capaz de hacer muchas más cosas de las que piensas".

lunes, 7 de julio de 2014

Yo soy una mujer que corre

Ayer concluí con total normalidad mi tercera semana de preparación del Maratón de Castellón. Y mañana comienza la última semana que cerrará el primer mesociclo y que, como no podía ser de otra manera, es de recuperación. Así que hoy empiezo recuperando, o sea, descansando, y aprovechando que tengo un poco de tiempo libre, he decidido ponerme a escribir y describir un poco cuáles han sido mis sensaciones en estas primeras semanas de camino hacia mi gran sueño.

La tónica general de estos días ha sido la normalidad. Las semanas las he completado de la siguiente manera:

- Semana 1 ( 16-06 al 22-06 ) : 51,2 kilómetros

- Semana 2 ( 23-06 al 29-06 ) : 59,8 kilómetros

- Semana 3 ( 30-06 al 6-07) : 53,4 kilómetros

En total salen 164,40 kilómetros, que, unidos a los que haré en esta semana, que calculo que saldrán en torno a 37 kilómetros, suman un poco más de 200, lo que considero un muy buen promedio, teniendo en cuenta que estamos en verano y en el primer mesociclo.

No voy a describir con más detalle el trabajo semanal. Espero y deseo que sea Josep quién lo haga en su blog, porque a él se le entiende de maravilla, y a mi, pues seguro que no tanto, y como estamos siguiendo una planificación idéntica, será él quién se encargue de esta tarea, y yo me centraré más en contar cuáles son mis sensaciones durante estas semanas. Sólo diré que entrenamos seis días a la semana; que los entrenamientos, salvo uno largo en fin de semana, no suelen sobrepasar la hora de duración; y que, al menos en mi caso, no se me está haciendo nada duro tener que salir a entrenar casi a diario. Es más, en estas semanas, y pese a que algunos días me toca madrugar bastante para poder entrenar, he notado como, a nivel de ppm, estoy asimilando bastante bien los entrenamientos. Acostumbro a entrenar con pulsómetro y estos días la tónica general ha sido la de pulsaciones bajas en los rodajes y algo más bajas de lo habitual cuando hago intervalos a ritmos más exigentes, así que estoy bastante contenta, porque creo que, aunque, poco a poco, estoy progresando. Sólo espero mantener esta tendencia de aquí a que acabe la preparación, aunque esto es algo que no se puede preveer, así que me dedico a disfrutar el día a día, que, cuando quiera darme cuenta estaremos a 7 de Diciembre y todo esto habrá acabado, así que no quiero perderme ni un sólo instante de estas semanas, en las que, tendré días buenos y otros no tanto.

He decidido aprovechar esta entrada para hablar de un tema un poco "tabú" y que sólo las mujeres conocemos a las mil maravillas: el ciclo menstrual. Algunas además tenemos que sufrirlo haciendo deporte, y, aunque en ocasiones esta semana podría aprovecharse para recuperar, por temas de calendario de competición no siempre es posible. Si ya de normal a los hombres se os hace duro un entrenamiento de calidad, imaginaos a una mujer que esa semana está en esos días tan delicados.

Voy a intentar hablar del tema sin complejos, aunque me resulte difícil porque soy un poco tímida, pero quiero acercaros un poco mi experiencia personal en la que no todas las semanas en las que estoy en esos días tan malos me he tocado recuperar.

Como supongo que todo el mundo sabe, el cuerpo de una mujer pasa al mes por dos microciclos de aproximadamente catorce días (menstruación, formación de óvulo y conversión de dicho óvulo en fértil en el primer microciclo, y eliminación de ese óvulo en el segundo microciclo). Durante ese segundo período del mes, la mujer aumenta la producción de hormonas, suele tener más cambios de humor y está especialmente sensible a ciertas cosas. Hay estudios que dicen que cuando comienza a menstruar suele producirse una liberación a todos los niveles y que es cuando mejor se encuentra una mujer. Pues desde luego a mi no me han preguntado para hacer ese estudio porque en mi caso sucede justo lo contrario.

Yo sufro esos día de bastante debilidad tanto a nivel físico como a nivel mental. A nivel físico suelo aliviar los síntomas ingiriendo anti-inflamatorios, porque los dolores son tan fuertes que, de otro modo, no podría ni levantarme de la cama. También tomo suplementos de hierro para evitar que la pérdida de fluidos no me produzca una anemia por el descenso de ferritina en sangre que yo tiendo a tener siempre en los valores mínimos. Pero a nivel mental poco o nada se puede hacer, aunque es cierto que desde que empecé a correr llevo bastante mejor lo de los cambios de humor repentinos, supongo que tendrá que ver con esa liberación de endorfinas que se produce durante el ejercicio físico. Aún así los dolores y la fiebre de por las noches durante los primeros días no me los quita nadie, pero bueno, eso también me pasaba cuando no corría, y es algo que se resuelve fácilmente a base de analgésicos.
Imaginaos como es un día en el que te toca hacer sesión de calidad y estás de bajón total, y encima con síntomas de debilidad física. La combinación es mortal y, o le pones mucha motivación, o el entrenamiento puede ser un completo fracaso. Desde mi propia experiencia, puedo aseguraos que esas sesiones salen, incluso a veces mejor de lo que esperabas, así que supongo que, en mi caso voy sobrada de esa fuerza de voluntad de la que muchas otras personas carecen.
Es más, incluso te podría tocar competir en esos días, y si ya una sesión de calidad se hace dura, una carrera os podéis imaginar que más aún. Y aún así ese día te puede salir la carrera de tu vida, mejorando incluso tu marca personal. Doy fe de ello.

Sólo espero que esta entrada no suene feminista y me refiero a que no pretendo que los hombres veáis a las mujeres deportistas como unas super-heroínas por no parar durante esos días pero sí que me gustaría que, si aún no lo habéis hecho, a partir de ahora las miréis de otra manera cuando os crucéis entrenando con alguna de ellas. Puede que ése no sea su mejor momento, puede que incluso se encuentre baja de fuerzas, pero aún así ahí está intentando hacer kilómetros y gastando zapatillas. Lo tenemos un poco más difícil que los hombres, pero eso no lo converte en imposible. Yo soy de las que piensan que si se quiere, se puede.
Y cada vez que lo hago siento una enorme satisfacción de ver que cada vez somos más a las que un "mal día" no puede pararnos.

miércoles, 18 de junio de 2014

Una de cal y otra de arena

Pues tras unas cuantas semanas sin escribir para contar algo sobre mis entrenamientos, creo que ha llegado el momento de hacerlo. La ocasión lo merece, porque, por fin, esta semana he comenzado a preparar la Maratón de Castellón. 

Seguro que más de un@ estará pensando que quizás es demasiado pronto para empezar la preparación, sobre todo teniendo en cuenta que la prueba se celebra el 7 de Diciembre y que aún falta muchísimo para ese día. Por el contrario, yo creo que cuanto antes empiece y me mentalice de lo que me espera, será mucho mejor. 

El plan de entrenamiento que voy a seguir es el mismo que el de Josep. Las primeras once semanas nos dedicaremos a ganar velocidad y las catorce restantes, a aumentar el kilometraje semanal progresivamente y a intentar, en la medida de lo posible, mantener esa velocidad crucero que ganaremos en las primeras once semanas. Todo ello sin olvidarnos de trabajar la fuerza, fundamental a la hora de afrontar pruebas de larga distancia, y que, aunque es algo nuevo para mi y las dos primeras semanas he "sufrido" unas agujetas mortales por culpa de la misma, tengo que reconocer que, poco a poco, le voy cogiendo el gusto.
He optado por seguir esta planificación, no sólo porque con el calor del verano, cualquier otro tipo de entrenamiento más largo, lo único que haría sería castigar el cuerpo en exceso; sino también porque, por motivos laborales, mi tiempo para entrenar este verano será algo más limitado que en otras ocasiones.
Lo bueno además de seguir esta planificación es que yo no conozco más que las sesiones que tocan cada semana, y no sé lo que haremos la siguiente, ni la siguiente, ni la otra. Y esa especie de "factor sorpresa" es lo que la hace, si cabe, aún más atractiva. Aunque lo cierto es que tampoco me importa conocer de antemano lo que haremos de aquí a primeros de Septiembre, porque confío plenamente en el criterio de Josep y sé que todo lo que hagamos será para bien.

Aprovecho para contaros, aunque con mucha cautela, que por suerte, la tendinitis de mi tibial posterior de la pierna derecha ya está prácticamente olvidada. Y lo digo con la boca pequeña, porque, con la suerte que me gasto últimamente, es de esperar que me aparezcan nuevas molestias, si no en esa zona, en otra, o en la otra pierna quizás, pero bueno, en el caso de que esto suceda, intentaré afrontarlo de la mejor manera posible y con toda la positividad y el optimismo con el que pueda contar. Lo importante ahora es que ya no hay ni dolores ni molestias, y mientras dure esta situación, hay que intentar aprovecharla al máximo.
Y, aunque debería estar feliz, porque parece que por fin mi lesión es historia pasada y que ya he dado los primeros "pasos" que me llevarán a alcanzar mi sueño el 7 de Diciembre, lo cierto es que, por motivos personales, o más bien "estudiantiles", la alegría inicial se ha resentido un poco bastante.

Pero bueno, no hay mal que por bien no venga, y, aunque me toque estar todo el verano estudiando y trabajando (fines de semana inclusive), al menos tendré los entrenamientos para evadirme y divertirme un rato. Lo cierto es que mi experiencia con los exámenes de Septiembre nunca ha sido buena. De hecho cuento con los dedos de la mano las ocasiones en las que, como estudiante universitaria, aprobé alguna asignatura en esta convocatoria. Así que, si hago caso de las estadísticas, las previsiones no son nada alentadoras, pero bueno esperemos que, al menos por esta vez, la tortilla se dé la vuelta y consiga un buen resultado en ese examen. Por mi parte, haré todo lo que esté a mi alcance para conseguirlo, y, aunque no será fácil, tampoco soy de las que se dan por vencida a las primeras de cambio.

Así que, en la medida de lo que mis obligaciones me lo permitan, intentaré ir contando por aquí cuáles son mis sensaciones durante la preparación, tanto las buenas como las malas, no sólo por si le son de ayuda a algún o alguna otr@ novat@ que afronte un reto similar, sino también para recibir todos los consejos que, l@s que entienden de esto mucho más que yo, tengan a bien darme. Creo que en estas veinticinco semanas, no sólo aprenderé muchísimo de este deporte, sino que además me ayudarán a conocerme mucho mejor. También me servirán para ganar mucha confianza en mi misma, ya que normalmente no suelo tenerla y por supuesto tengo muchísimas ganas de disfrutar de esta experiencia todo lo que pueda, porque si no, nada de esto tendría sentido. Así que espero poder compartirla con todos vosotr@s, porque, aunque las cosas no siempre vayan todo lo bien que cabría esperar, ésa será una señal de que mi sueño cada vez está más cerca...


miércoles, 11 de junio de 2014

Mucho más que siete razones para decirte gracias

El siete siempre ha sido mi número favorito, el de la suerte. Gran parte de las cosas buenas que me han pasado en la vida tienen que ver con este número. No en vano, y si todo sale como espero, el 7 de Diciembre de este año correré mi primera Maratón. Quizás fue la casualidad o el destino los que me llevaron a decidirme por esta prueba, pero que se corra precisamente un día 7, puede que haga que sea uno de los días de mi vida que difícilmente olvide.

Es también por este motivo, por el que la entrada número siete de mi blog va dedicada a una persona importante para mi, alguien a quien admiro bastante. Una persona que no tengo aún el placer de conocer cara a cara, pero que aún así ha jugado y juega un papel fundamental en mi corta experiencia como corredora popular. Una persona que ha marcado un antes y un después en mi forma de ver y entender este deporte, y en definitiva, una persona que ha hecho que dejase de salir a correr, para empezar a salir a entrenar.

La mayoría de la gente que me conoce o que me lee ya sabe a quién me refiero. Él no necesita presentación porque casi tod@s lo conocéis de sobra, casi mejor que yo. Los que no le conocen en persona, que son la gente de mi entorno, seguro que alguna vez me han escuchado hablar de él (bastante bien, por cierto, aunque eso ahora no venga mucho al caso).
Lo cierto es que ya hace bastante tiempo que quería escribir esta entrada, pero cuando me he puesto a redactarla, me he dado cuenta de lo complicado que resulta hablar de alguien a quien le debes tanto y no sabes de qué manera agradecérselo. Así que éste es un pequeño "homenaje" a una de las personas que, aún sin conocerme en persona, más me ha ayudado en la vida.
Nos "cruzamos" por casualidad a través de una conocida red social para gente que practica deporte, allá por el mes de Diciembre de 2012. Por aquel entonces, yo llevaba corriendo solamente 7 meses. Y aquí van algunas de las razones por las que estoy en deuda contigo:

1.- Gracias por haber sido tan sincero al expresar tu opinión en forma de comentario de mi entrenamiento de aquel 20 de Enero de 2013, cuando salí a hacer un largo de 18 kms y tuve que abandonar en el km 15, porque había intentado hacerlo tan rápido, que me quedé sin glucógeno y me entró una "pájara"de cuidado. Tus palabras de aquel día me hicieron reflexionar y, aunque me costó bastante empezar a hacerte caso, intenté modificar mi manera de salir a entrenar a partir de ese día.

2.- Gracias por haberme ayudado a preparar mi primera Media Maratón. Me había inscrito a la prueba, y no tenía ni idea de cómo entrenar para afrontar la misma con garantías. Menos mal que ahí estabas tú, y tu plan de 8 semanas hecho a mi medida. No sólo funcionó a las mil maravillas, sino que me llevó a cruzar la línea de meta en un tiempo de 1h45', un tiempo más que estupendo para una "novata" como yo.

3.- Gracias por haberme ayudado a afrontar con garantías el Circuito de Ciudad Real, por todas tus planificaciones semanales hasta la Carrera Nocturna 10K de Piedrabuena, y por todas las indicaciones que me diste para seguir entrenando por mi cuenta para las pruebas restantes, cuando por falta de tiempo, tuviste que dejar de pasarme los entrenamientos semanales. No en vano, quedé sexta de mi categoría, en gran parte gracias a tu ayuda.

4.- Gracias por tu planificación mensual para afrontar las tres carreras del mes de Diciembre. Fueron unas semanas de entrenamientos duros, pero muy efectivos, ya que no sólo me ayudaron a conseguir el "pico de forma" más alto del año, sino que consiguieron que me quedara muy cerca de romper la barrera de los 45' en un 10K con inmejorables sensaciones.

5.- Gracias por haberme ayudado a levantar el ánimo, cuando, después del parón navideño, me di cuenta de que mi estado de forma era tan malo y que las marcas que había logrado en las carreras del año anterior ya no estaban a mi alcance. Por haberme ayudado a empezar otra vez desde "cero" y por darme ánimos para afrontar las dos únicas carreras que he podido hacer en 2014 (10K de Pinto y Media Maratón de Aranjuez) y hacer un papel lo más digno posible y al alcance de mis posibilidades en esas fechas. De no haber sido por ti, probablemente no las habría corrido.

6.- Gracias por ser el "hombro" en el que pude llorar cuando supe que me había lesionado. Ese día lo veía todo "negro" y negativo, muy negativo. Sin embargo ahí estuviste tú, una vez más, para ayudarme a cambiar mi actitud poco a poco y para hacerme ver que lo que yo veía tan oscuro, en realidad no lo era tanto. Puede parecer una tontería, pero tu apoyo "virtual" y poder leer tus palabras de ánimo a través del ordenador durante todo este tiempo ha sido para mi mejor que cualquier apoyo "físico" que hubiera podido recibir.

7.- Y gracias por haber creído en mi desde el principio, por haber perdonado mis errores y por haberme soportado todo este tiempo. Pero sobre todo por tus regañinas siempre que me ha dado por "experimentar" y no hacerte caso. Todas me han hecho recapacitar y darme cuenta de que, al menos en este mundillo, los "sueños" se consiguen con esfuerzo, dedicación, y mucha, mucha paciencia.

Podría seguir enumerando razones para estarte agradecida de por vida, pero me faltaría espacio en este blog, así que por eso he decidido enumerar sólo las siete que, para mi son las más importantes. Me dejo muchísimas. Aunque no las escribo aquí, yo las tengo presentes de igual manera, y, pese a que tengo muchísimos defectos, también tengo la virtud de saber corresponder de igual modo cuando alguien, desinteresadamente, hace algo por mi. No sé si seré capaz de devolverte lo mismo alguna vez, pero si está en mi mano, no dudes que lo haré.

Por último me gustaría disculparme de antemano por si alguna de las cosas que he escrito aquí te molestan. Mi única intención con esta entrada es devolverte una mínima parte de todo lo que has hecho por mi en este año y medio, y había pensado en este pequeño reconocimiento como una buena forma de hacerlo. No obstante, si he metido la pata de algún modo (que espero que no), espero que puedas perdonarme.

Yo creo que te merecías algo así, sólo espero haber estado a la altura...

MOLTES GRÀCIES PER TOT JOSEP!!!